Intemperie Boreal

 Aquel diciembre la nieve llegó pronto a Tractorville, Pigstanton, North Fork y los otros pueblos que lindaban con los Grandes Bosques del Norte. Cayeron los primeros copos y la gente miró al cielo para, de inmediato, apretar el paso, con un nuevo brío en el andar, espoleados por el frío que ya se presentía. Se encendió fuego en las chimeneas, se abrigó a los niños con llamativas bufandas rojas y guantes con los colores del arco iris de Boris Orto, y se les advirtió que no podían quedarse en la calle hasta tarde, que debían darse prisa para volver a casa antes de que oscureciera, y en los salones de los burdeles empezaron a contarse historias sobre disidentes que se apartaban del camino de la Causa y los encontraban fríos y muertos cuando llegaba el deshielo.

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