Renuncié a Todo Excepto a La Victoria

 

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Teniendo en cuenta que mi fino estilismo periodístico no ha variado un ápice sino que se ha enriquecido, hilvanado con las hebras del monólogo interior joyciano desde la ya legendaria entrevista a Barrilete, si se cumple el citado dicho, ya sabemos de quién será la culpa.

Basta de lerias.

Comentarios

Publicacións populares deste blog

Sempre Afogou Máis Xente No Interior Dos Vasos Ca No Mar. A Longa Noite Dos Escrequenados Caranguexos

La Peregrinación Salvaje De Stroll Northwood. Una Distopía Flâneur En Las Trazas De La Psicogeografía.

Waiting By The Liverpool Tide