Las Grosellas De La Ira. Cuando Quiera Tu Opinión Te La Daré

 


"El Rocín de Grouchy" no es un pub sofisticado con comida vegana y cerveza para autoproclamados entendidos. Feo ladrillo cuadrado de los años cincuenta de hace dos siglos, fútbol en la tele, tortilla francesa calentada en microondas y un fuerte hedor a lejía y orines procedente del lavabo prefabricado instalado en el aparcamiento de tractores, donde también había un parque de bolas, un par de bancos con los colores de la Union Jack y una estufa de exterior pintada con una enorme mano roja. A veces, el escenario lo es todo. Ahora sólo falta que el tractor arranque a la segunda.

Comentarios

  1. Nadie en aquel mundo de grandes señores —que reían, cazaban y guerreaban, que no dejaban de pensar en el enemigo, en el rival, pero que raras veces se aburrían y nunca trabajaban— escapaba por mucho tiempo a la idea de un diablo gesticulante, que reinaba sobre el eterno espanto del infierno. Nuestra vida de hoy, que se cree racional, es, en parte, un tejido de contradicciones.

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