Se armó la cámara húngara: Boroman’s World Cup Form Guide
Dicen que es la segunda competición más importante del planeta football Brazil - The favourites, no doubt about it. Don’t expect the flowing football of old though. This lot are bit more rough and ready like a night out in Stockton but they’ll be hard to beat especially with Lou Ferrango in the team. Will the weight of expectancy prove too heavy a burden?? This country will not accept failure. Croatia - Expect the usual mix of elegance and grit like Fer and Argie combined. Will the rarefied atmosphere be their undoing as it always has been for European teams? Will rely heavily on Mandzukic for goals but will be in the mix. Mexico - Struggled to qualify and about as exciting as a $1 taco. Last time they had a decent squad Pancho Villa was president. Will be Mexican waving bye bye at the first stage. Cameroon – This could be the youngest squad in the competition or the oldest who can tell? This isn’t the team of previous World Cups though. They will struggle to make any rea...

La autopista de noche
ResponderEliminarEl coche es extraño. A la vez, como una diminuta casa familiar y como una nave espacial. Al alcance de la mano, unos caramelos de regaliz mentolada. Pero en el cuadro de mandos, esos polos fosforescentes de color verde eléctrico, azul frío, naranja pálido. Ni siquiera tenemos necesidad de la radio —dentro de un momento quizás, a medianoche, para escuchar las noticias—. Es agradable dejarse seducir por este espacio. Por supuesto, todo parece dócil, todo obedece: el cambio de marchas, el volante, una pasada de limpiaparabrisas, una ligera presión en el elevalunas. Pero, al mismo tiempo, el habitáculo nos maneja, impone su poder. En ese silencio acolchado de soledad, estamos un poco como en una butaca de cine: la película desfila ante nosotros y parece lo esencial, pero la imperceptible levitación del cuerpo da la sensación de una dependencia consentida, que también cuenta lo suyo. Afuera, en el haz de los faros, entre el carril a la derecha y los matorrales a la izquierda, reina la misma quietud. Pero abrimos el cristal de golpe y el exterior viene a abofetear nuestra somnolencia: es la cruda velocidad que resurge. Afuera, ciento veinte kilómetros por hora tienen la densidad compacta de una bomba de acero lanzada entre dos carriles.